Category Archives: Escritor Invitado

¿Cuándo empezó esta aventura?

Quizá pudo iniciar cuando desde muy pequeña soñaba con ser independiente, con crear cosas, con ser dueña de mi tiempo y poder mejorar la situación de los que me rodeaban o cuando aun teniendo una corta edad empezaba pequeños negocios con mis amigos. Recordando entonces, creo que el emprender nació en mí mucho antes de que lo pensara y al igual que muchos, sabemos que la historia no comienza cuando creas tu propia empresa y empiezas a tener éxito ya que antes de eso hubo un largo proceso por el cual tuvimos que pasar.

Al principio no todo es color de rosa como pensamos que sería el emprender, la gente piensa que estás loco, ¿cómo puedes pensar en no trabajar de manera dependiente para arriesgarte con algo así, de qué vas a vivir?, ¿Cómo esperas salir adelante con tanta competencia en el mercado?, o “eso de emprender es para personas mayores y con experiencia” entre otras muchas  de las preguntas y afirmaciones  que suelen hacer cuando decides dejar de vivir como la gran mayoría lo hace.

Pienso y creo que el emprender es más que soñar, es una lucha constante, es tener la libertad de hacer que lo que te apasiona, a veces creo que es como ir en una montaña rusa o tener una katharsis de emociones, pues así como habrán días maravillosos tendrás días en los que querrás dejarlo todo, pero realmente cuando estas comprometido contigo mismo para lograr tu propósito sabes que el renunciar no está en tus planes.

Y ciertamente ser un emprendedor no es seguir recetas como creemos, la realidad es mucho más difícil, apasionante y compleja,  debemos ser conscientes de que esto conlleva esfuerzo, constancia, grandes obstáculos y  sobretodo sacrificios, esto sucede en los negocios, estudios, o en nuestra vida diaria, sea en el ámbito que lo quiera ver usted y yo pero debemos pagar el precio del sacrificio.

 CEO fundadora y administradora de LOS LÍDERES, servicio de consultoría & coaching.


CEO fundadora y administradora de LOS LÍDERES, servicio de consultoría & coaching.

Detrás de cada gran emprendedor o líder existe una lista extensa de precios que cada uno de ellos ha tenido que pagar y cuando hablo de precios no precisamente me refiero al dinero sino a algo que va más allá, es el precio del tiempo y del esfuerzo lo que los hizo exitosos.

Muchas veces nos tocará fracasar y experimentar el sinsabor que produce cuando las cosas no salen como esperas, para esto cuando estén a punto de iniciar algo pregúntense a sí mismos si están dispuestos a fracasar con tal de luchar por lo que se han propuesto, con esto simplemente los estoy invitando a que evalúen sobre el motor que lo está impulsando a hacer lo que hacen.

Indudablemente el proceso no es fácil, pero cuando has alcanzado el objetivo, cuando ves tu sueño cristalizado, una vez que has llegado a la meta y sabes que estas ayudando a muchas otras personas, todo cobra sentido, has cumplido con tu propósito de vida y no hay nada que te haga más feliz que eso.

Considero que en nuestro país aún existe  poca cultura de emprendimiento y contamos con  una necesidad enorme de edificar a  líderes con actitud de servicio y mentalidad de legado que hagan que los emprendimientos trasciendan y esto solo se logrará cuando nos convirtamos en un espejo de lo que queremos ver en nuestra gente, aquí cito las palabras de Gandhi cuando dijo “Nosotros debemos ser el cambio que queremos ver en el mundo”, y creo que  dentro de cada uno vive el dominio de hacer de nuestra patria un Ecuador diferente, un país de constante desarrollo y de personas que se reinventen a diario, de emprendedores que contribuyan a la sociedad y decidan llevar sus sueños al plano de la realidad pero esto solo sucederá cuando entendamos que el cambio empieza por nosotros mismos.

Felicito la iniciativa realizada por la Universidad Politécnica Salesiana, quien no solo me ha formado como profesional sino que también está brindado oportunidades a través de iniciativas como los espacios de Coworking para que los estudiantes desarrollemos proyectos y nos convirtamos en emprendedores dispuestos a contribuir en el cambio. Mismos estudiantes a quienes reto a que decidamos invertir en nuestro desarrollo, a crear una cultura profesional de emprendimiento, a enfrentar el desafío de plasmar nuestros proyectos con mayor valentía y compromiso,  porque si lo hacemos el crecimiento será inevitable.

Bianca Benavides Cabrera 21 años, egresada de la carrera Administración de empresas con mención en Marketing en la Universidad Politécnica Salesiana. Titulada internacionalmente como Licenciada y Máster Practitioner en Programación Neurolingüística en Escuela José Torres & asociados avalado por Richard Bandler & the society Neurolinguistic Program. Coach Ejecutivo en Business Coaching School con el aval de la UEES y el IAC Master Coaching, actual estudiante en la Escuela de Emprendimiento y Liderazgo ciudadano II promoción.

Bianca Benavides Cabrera 21 años, egresada de la carrera Administración de empresas con mención en Marketing en la Universidad Politécnica Salesiana. Titulada internacionalmente como Licenciada y Máster Practitioner en Programación Neurolingüística en Escuela José Torres & asociados avalado por Richard Bandler & the society Neurolinguistic Program. Coach Ejecutivo en Business Coaching School con el aval de la UEES y el IAC Master Coaching, actual estudiante en la Escuela de Emprendimiento y Liderazgo ciudadano II promoción.

Actualmente trabajo junto a un equipo en una consultora propia que en pocos días cumplirá un año en el mercado, oficialmente tendré un año como emprendedora pero casi una vida en el proceso.  Recuerden que el futuro está lleno de oportunidades maravillosas y de muchos sueños por alcanzar.

Saludos.

Coach

Bianca Benavides C.

CEO “Los Líderes”

 

 

 

 

 

 

 

 

 


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¿Qué pasa en las terrazas de la U?

El otro día me encontraba sentada en las terrazas que hoy conforman uno de los espacios de #coworking de la Universidad Politécnica Salesiana de la ciudad de Cuenca. Me disponía a #coworkear toda la mañana en ese lugar en donde están ubic

Paula Martinez – Martinez co. Comunicación y Relaciones Públicas. Cuencana – 27 años – Comunicadora Social – Publicista.

adas unas mesas con unos parasoles que reciben de manera perfecta el sol que sale por la mañana, también hay decenas de pufs y hasta uno podría sacarse un momento los zapatos para relajarse y sentir el césped sintético adecuadamente colocado en el piso; de pronto mi concentración se vio interrumpida por parte de algunos alumnos que se acercaban al lugar para ver qué es lo que estaba sucediendo allí, ¿por qué habrían de colocar un mobiliario muy bonito y visible desde la puerta principal hasta casi todos los edificios que bordean la universidad?

El primer grupo de chicos que por casualidad se me acercó eran unos muchachos que inquietos ingresaban a la sala y me dijeron: Hola, disculpa ¿tú sabes algo sobre este lugar, este espacio es como la cafetería? hay mucha gente ahí y queremos tomar algo y descansar en nuestra hora libre. Cuando estaba a punto de responderles se acercó una pareja de estudiantes de ingeniería quienes al mismo tiempo me preguntaron: ¿Este lugar funciona como una biblioteca? Tenemos muchos deberes qué hacer y sin duda parece ser un buen lugar para concentrarse. Entonces llegó a mi cabeza la idea de contarles de qué se trataba hablandoles un poco sobre la historia de cómo llegué a ese lugar, al #CoworkingStartUPS.

Yo hago comunicación social  y publicidad y me gradué en el año 2010, hace un par de años regresé de la ciudad de Quito para vivir nuevamente en Cuenca y buscar otro trabajo, había trabajado en instituciones públicas durante un buen tiempo y estaba un poco saturada del sistema agotador que significan esas jornadas. Cuando empecé mi búsqueda por el trabajo ideal envié mi currículo a una empresa que se encarga de desarrollar software para inversiones.

Cuando llegué a la entrevista de trabajo lo primero que vi al entrar fue una mesa de ping pong y personas jugando y hablando de negocios mientras lo hacían, no me distraje mucho y subí las gradas. Al entrar a la oficina estaba ahí quien durante un año después sería mi jefe, a lado de él y mirándome estaba un perro de raza bull dog francés, el beto. Después de saludar y presentarme, enseguida saltó a mí el impulso animalista e hizo que me acercara al can y lo llenara de caricias. ¡Qué buena vibra un perro en la oficina, pensé!.

Listo, me habían contratado. Normal para todos especialmente para jóvenes de mi edad cambiar de trabajo y adaptarse nuevamente; esta compañía quedaba dentro de un coworking, el primero en ese entonces, una casa esquinera antigua de gradas de madera y un patio grande. En la casa no únicamente había esa empresa, había otra que desarrollaba aplicaciones web y sistemas de comunicación, una que hacía domótica, es decir automatizaban casas normales en casas inteligentes, y otra que realizaba consultoría y capacitación en temas organizacionales. Esta última empresa es en donde presto mis servicios profesionales hoy en día, y la mayoría de las empresas de las que nombro son startups que funcionaban de manera independiente, y a la vez realizaban trabajos conjuntos cuando aparecía una oportunidad.

Trabajar en un ambiente de coworking me abrió muchas puertas para decidirme a lanzar mi empendimiento y trabajar en lo que me gusta forjando el camino de mi propio startup, hoy soy una empleada free lance creciendo y alimentando mi cartera de clientes, algunos de ellos obtenidos gracias a los conectores del coworking.

Entonces, ¿cómo funciona un coworking? Coworkear se ha vuelto parte de la cultura de mi vida, la cooperación y convivir a lado de pares improbables que no frecuentan los mismos ámbitos que los míos me ha servido para conocer a personas con las cuales desarrollo proyectos y creo relaciones de oportunidades y negocios.

El coworking no es una biblioteca, aunque puede funcionar como ella pero de manera diferente, se investiga, se estudia, pero también se crea, en un coworking no se hacen deberes para la U, trabajas en tu propio proyecto o emprendimiento y además de ser un ambiente propicio para la generación de pensamientos, converges con personas que pueden ser útiles para tu proyecto: un comunicador puede necesitar a un diseñador, un consultor a un comunicador, un ingeniero a un marquetero, un científico a un inversionista y así un sinfín de pares improbables.

El coworking no es una cafetería, puedes tomar los cafés que quieras en él, compartir una pizza en una reunión de trabajo, o sentarte a meditar un rato.

Muchos explican qué es un coworking y para qué sirve, existen cientos de publicaciones en internet de lugares en todo el mundo que lo hacen y promueven esta cultura, pues ya son 10 años desde que apareció por primera vez esta tendencia en Estados Unidos y que cada vez se expande más por la tierra. Un espacio de coworking, no sólo es físico e ideal para momentos de ocio y esparcimiento, ofrece también un ambiente relajado que permite la fluidez de la creatividad gracias a la atmósfera que se crea.

La UPS ha creído en esta cultura y hoy en día brinda a los estudiantes esta oportunidad que antes ninguna universidad tuvo, cualquier persona puede contar una historia sobre qué es o no es un coworking, pero nadie como uno mismo, vivir el ambiente y transmitirlo, yo les invito a ser parte e inducirse en este selva de personas que trabajan y aman su trabajo.

 

 

 


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